domingo, 30 de octubre de 2022

 





Mural
Museo regional de Morelia
Federico Cantú 1907-1989
Los Jinetes del Apocalipsis son los cuatro caballeros que se describen en la primera parte del capítulo sexto del Apocalipsis. El capítulo habla de un pergamino en la mano derecha de Dios que está sellado con siete sellos, en ese escenario Jesús abre los primeros cuatro sellos de los siete, liberando a estos jinetes que montan en cuatro caballos blanco, bermejo, negro y amarillo. Según la exégesis representan y son alegorías de la conquista o la Gloria, la guerra, el hambre y la muerte, respectivamente, aunque solo a este último se le designa por este nombre.
Aunque los jinetes aparecen brevemente en el libro, su importancia radica en la cantidad de representaciones artísticas y generalmente en la influencia que tuvieron sobre la cultura occidental.
Los Cuatro jinetes del Apocalipsis
Iconografía:Dice Cantú ;
Sobre el pueblo Tarasco cae la peor de las desgracias, los cuatro jinetes de la apocalipsis fueron guiados por Nuño de Guzmán; El supero por mucho la maldad de Cortés y Alvarado. Por ello pinte el glifo indígena que representa al bandido montado en un caballo grotesco y con un perol de víboras, porque así veía el indio la conquista. Por eso el León de Castilla ondea las banderas de Infamia de los Jinetes.
Bo



sábado, 15 de octubre de 2022

 


 Ariadna - Paris Atelier 1924-1934      CYDT


Tres Pioneros 2022


El arte erótico no es nada menos que la historia del deseo humano en todas sus manifes- taciones. Esta extasiada pasión se siente libre en la expresión sexual expresada a lo largo de muchas esculturas de obras concebidas por Fidias Elizondo: desnudos, bailarinas, que al igual que el desnudo de la Diana Cazadora de Federico Cantú, transmiten la libertad de pensamiento de estos dos artistas ¿Qué es el deseo de hacer arte, sino el deseo de expresar el anhelo de una pasión alcanzada en la vida, esa sexualidad humana, tierna, lúdica y apasio- nada brutalmente, desgarradora y transgresora?

Una exaltación por los cuerpos desnudos femeninos es algo que vemos presente en un sinnúmero de obras de Fidias, desde la obra titulada: Desnudo, culminado con el equilibrio de la escultura en bronce de gran formato: La ola, misma que muestra la técnica y el o ciopara contener a partir de una idea, la realidad del cálculo en peso.




La mujer en la obra de Federico Cantú surge como constante donde la podemos admirar en temas como: Homenaje a Lord Byron, Retrato de Gloria, o Dolorosa, donde la constante del arte sacro encuentra una expresión sublime.


Homenaje a Lord Byron - LA California 1929  -  CYDT


Pero también como una gran expresión está el Retrato de Milagros Quintanal, donde Federico recrea un pasaje etéreo en tonalidades de una verdosidad mágica.

Dentro de la obra de Ramos Martínez, existe un sinnúmero de piezas dedicadas a la mujer, en las que vemos una constante donde idealiza la moda, la belleza, el color, obras como Re- tratoMujer con sombrero, o el grupo de mujeres que decoran el ropero de la niña Lupita, al igual que la miniatura sobre piedra que enmarca a la mujer con un traje de época.

Adolfo Cantú.

martes, 21 de junio de 2022

  EL NORTE


Daniel de la Fuente
Monterrey, México (18 junio 2022).-
05:00 hrs
Tres regiomontanos en distintas épocas de la historia salen a recorrer el mundo: los tres llegan a sitios como París y la Ciudad de México donde se involucran con las corrientes artísticas e intelectuales de entonces.
Por la importancia que adquirieron, los tres son considerados pilares de las artes plásticas de Nuevo León. Ellos son Alfredo Ramos Martínez (1871-1946), Federico Cantú (1907-1989) y Fidias Elizondo (1891-1979).



El primero fue un pintor reconocido y fundador de las escuelas de arte al aire libre de la capital del País; el segundo, artista de una mística extraordinaria, escultor y grabador, y el tercero también un escultor de renombre. Los tres fueron nómadas, vivieron entre guerras y sobresaltos, y dejaron una obra luminosa que nunca se había podido apreciar de manera conjunta.
De ahí la importancia de la exposición "Tres pioneros del arte en Nuevo León" inaugurada el año pasado en la Pinacoteca de Nuevo León y que llegará a su fin este 29 de junio con la presentación del catálogo de esta muestra nunca antes vista a decir de Adolfo Cantú, nieto del Federico, y de Gerardo Puertas, también ligado familiarmente al artista oriundo de Cadereyta Jiménez.
Los dos prestaron obras de Ramos y Cantú para la exhibición. Las de Elizondo las facilitó Fernando Rivadeneyra Núñez.




La muestra exhibida en la Pinacoteca, ubicada en Colegio Civil, está conformada por 80 pinturas, esculturas, grabados, dibujos, acuarelas y obra mural de los tres creadores.
Al recorrer las salas uno se pregunta hasta qué punto las nuevas generaciones conocen a estos pioneros del arte.
"Son poco conocidos realmente", comenta Puertas. "Por eso, reunir a estos artistas, que nunca habían estado juntos, significa darle la oportunidad a la comunidad de darse cuenta de que, contrario a lo que pueda parecer, el arte y la cultura tienen una larga vida en la Ciudad".
Considerado por algunos como el padre del arte moderno mexicano, Ramos vivió un París en ebullición del que más tarde partiría para aterrizar en Ciudad de México, donde fundó las escuelas de arte al aire libre. Posteriormente encontraría nicho en Estados Unidos. Caería en el olvido, pero hacia los 90 hubo un resurgimiento que ha llevado a sus obras a destacar en subastas.
Trotamundos, Cantú tuvo un periplo parecido, se dejó influenciar por diversas culturas, entre ellas la griega, de ahí el sobrenombre "Ulises de Cadereyta", y convivió de manera cercana con astros de la cultura mexicana como Alfonso Reyes, José Vasconcelos, Luis Cardoza y Aragón.


La vida de Elizondo fue menos romántica, ya que al viajar a Europa le tocó ser enlistado en Francia durante la Primera Guerra Mundial, donde lo mismo cavó trincheras que trabajó en talleres de lanzabombas. Cuando terminó su infeliz estancia se incorporó a las escuelas de arte de Ramos y volvió a Monterrey: aquí forjó obra pública importante, por ejemplo la escultura "La ola", que por años estuvo en el patio central de Palacio de Gobierno, o las puertas ornamentales del Sagrario de la Catedral.




Sin embargo, no han sido muchos los esfuerzos para revalorar a estas figuras y a otras de su genealogía artística.
Afirma Cantú, nieto del artista: "Esta exposición es importante porque muestra obras de los titanes de la cultura que le dieron imagen a Monterrey. Que, con su obra, permitieron que Nuevo León se convirtiera en lo que hoy es.
"Si se los quitas a Nuevo León, si quitas a Alfonso Reyes, se cae el Estado: quedan las naranjas y la machaca".
***
Ambos, Puertas y Cantú, coinciden en la necesidad de un espacio en el que de manera permanente se exhiba lo mejor del arte, deseo que expresaron por décadas figuras como Gerardo Cantú y Héctor Carrizosa, fallecidos el año pasado.
De no ser por la Pinacoteca dirigida por Elvira Lozano de Todd, dicen, la historia del arte regio no estaría vigente. Por ello, esta expo es de alguna manera una oportunidad para aquel viejo deseo de un museo, respaldado por esfuerzos públicos y privados.
"Hace falta un museo de arte", expresa Puertas, "un recinto donde la gente pueda ver lo de aquí: ¿dónde pueden ver los jóvenes el arte de Cantú, de Fidias, de Ramos Martínez, de Gerardo Cantú, de Saskia Juárez? No hay un sitio así.
"¿Dónde podemos ver a un Ramiro Martínez Plasencia, Jorge Elizondo, Gerardo Azcúnaga, Miriam Medrez?".
Cantú, quien vio pasar a cinco gobernadores de Nuevo León que nunca aterrizaron la idea de una casa museo con la obra del Ulises de Cadereyta, está dispuesto a participar en un magno proyecto con préstamo de obras de su abuelo.
"Las nuevas generaciones deben conocer la historia de su arte, a estos tres grandes y a todos los que les siguieron.
"Esta exposición nos permite una vez más insistir en eso". "¿Dónde podemos ver a un Ramiro Martínez Plasencia, Jorge Elizondo, Gerardo Azcúnaga, Miriam Medrez?".

domingo, 5 de junio de 2022

 



Aunque no se menciona en los Evangelios canónicos, la Piedad ha sido un tema muy popular en el arte cristiano, especialmente en el arte Gótico tardío, el Renacimiento y el Barroco. Consiste en la representación de Virgen María, sosteniendo el cuerpo muerto de Jesús en su regazo. La cercanía de María a la Cruz durante la Crucifixión se infiere del Evangelio de Juan, [Jn 19,25-27] y cabe mencionar la profecía del anciano Simeón en el Templo de Jerusalén: [Lucas 2:35].
Evangelio según Juan es el cuarto de los evangelios canónicos constitutivos del Nuevo Testamento. Se caracteriza por las marcadas diferencias estilísticas y temáticas, como así también por las divergencias en su esquema cronológico y topográfico respecto de los otros tres, llamados evangelios sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas).
El Evangelio de Juan no solo contiene muchos pasajes sin equivalente en los otros evangelios canónicos, sino que aun los pasajes con cierta similitud son presentados de forma totalmente diversa en cuanto al contenido, al lenguaje, a las expresiones y giros con que predica Jesús de Nazaret y a los lugares de su ministerio. La tradición apostólica atribuye la autoría de este evangelio a Juan el apóstol y evangelista aunque, dada la falta de unidad en su redacción final, el estilo y la fecha supuesta de redacción (en torno al año 90 d. C.), entre otros puntos, se cuestiona tanto la autoría en sí como sus alcances (redactor, comunidad responsable). Existe la posibilidad de que el Evangelio de Juan fuera fruto de la comunidad fundada alrededor de uno de los discípulos de Jesús, presentado en el evangelio con el título de «discípulo a quien Jesús amaba», seguramente la de Éfeso.
Entre las características del Evangelio de Juan, se acepta ampliamente la de ser un escrito para la meditación en el que sobresalen los discursos como forma de reflexión en torno a la figura de Jesús de Nazaret, a quien se presenta desde el prólogo como el Logos, la Palabra eterna de Dios. Es un evangelio sumamente simbólico y litúrgico, que enmarca el ministerio público de Jesús en la sucesión de festividades judías (entre ellas, la Pascua judía, la Fiesta de la dedicación o de las luminarias y la Fiesta de los tabernáculos o de las tiendas). Muchos estudiosos han visto en el Evangelio de Juan un carácter marcadamente místico.

miércoles, 20 de abril de 2022

 Federico Cantú Garza

 

Tanto en el muralismo como en el relieve monumental Federico traza una ruta iconográfica sumamente compleja , donde se dan cita las culturas milenarias 

La exposición de los Tres Pioneros en NL , nos permite refirmar  el conocimiento adquirido a través de décadas , mismo que se ve plasmado en la obra de este gran maestro regiomontano

 


El buen pintor tiene buena mano y gracia en el pintar, y considera muy bien lo que ha de pintar, y matiza muy bien la pintura, y sabe hacer las sombras y los lejos, y pintar los follajes. El mal pintor es de malo y boto ingenio, y por esto es penoso y enojoso, y no responde a la esperanza del que da la obra, ni da lustre en lo que pinta, y matiza mal; todo va confuso; ni lleva compás o proporción lo que pinta por pintarlo de prisa.

Bernardino de Sahagún, Historia General de las cosas de Nueva España, Vol X Cap.VIII3





Tlacuilo o tlahcuilo (del náhuatl tlahcuiloh, {{IPA “pintor, ilustrador”, en plural tlahcuilohqueh, [tɬaʔˈkʷiˈloʔ.keʔ]) es un término para designar, dentro de la historiografía del México antiguo, lo que hoy llamamos escriba, pintor, escritor o sabio. Los tlacuilos eran hombres y mujeres hábiles en el dibujo, a quienes desde niños se les educaba en el Calmécac para obtener un conocimiento profundo de su lengua, cultura, costumbres, religión, política, arte, etc. ya que tenían que tener un vasto conocimiento de la vida de su sociedad para poder escribirlo con glifos, rebuses, retratos, mapas, etc. La labor del tlacuilo se asocia, por lo tanto, con diferentes actividades, no solo con la pictografía. El tlacuilo pintaba los códices, los murales y las esculturas en Mesoamérica. Se encargaba según su especialidad de los anales, genealogías, mapas fijando límites en los diferentes señoríos, la distribución territorial, los libros de las leyes, ritos y ceremonias; también existían filósofos y sabios que se ocupaban de pintar acerca de las ciencias de su conocimiento. 

También conocía las diversas formas de representación, así como la mitología. Llevaban registros de la diversidad biológica. Podía trabajar en mercados y templos, según el tipo de actividad para la que se le necesitara. Para elaborar los códices, los tlacuilos usaban papel amate o āmatl, piel de venado, tela de algodón tejida en telar de cintura y papel de maguey. Utilizaba una amplia variedad de instrumentos; 




 



pinceles, brochas, espátulas, moldes, medidas, escalas, compases, y para la delineación de sus trazos un estilógrafo simple de cobre o bronce. Como tinta utilizaba una amplia gama de colores negra y roja para las pinturas y glifos. Los códices se guardaban, doblados a manera de biombos, en amoxcallis o casas de códices. Los tlacuilos se encontraban bajo la protección del dios Xochipilli.






Durante y después de la conquista los Tlacuilos fueron usados para documentar la conquista y la cultura mesoamericana, donde muchas veces esta documentación era censurada de manera que las naciones sometidas a las fuerzas españolas eran desacreditadas para constatar en documentos "hechos por nativos americanos" la forma primitiva y sacrílega que las autoridades españolas necesitaban para justificar la Conquista y colonización de América. Hay estudios recientes que indican que el Códice Florentino y la Relación de Michoacán no solo son parciales al ser favorables a los conquistadores y desfavorables contra los mesoamericanos, sino incluso no fueron ilustrados por Tlacuilos, ya que los estilos conceptuales artísticos no coinciden con los mesoamericanos y coinciden en gran medida con el estilo medieval predominante en la Europa del siglo XVI




Federico Cantú 1907-1989

Tlacuilos

Relieve mural

Escultura

Quetzalcóatl – Centro Medico IMSS

Xilonen – Tira de la Peregrinación Azteca 

Tres Pioneros del Arte en NL

Pinacoteca de NL

Patrimonio de la UANL

 

jueves, 14 de abril de 2022

 



Tres Pioneros en el Arte de Nuevo León
Capilla de los Misioneros de Guadalupe.
Parroquia de San Muguel Allende
The Last Supper is the final meal that, in the Gospel accounts, Jesus shared with his apostles in Jerusalem before his crucifixion.The Last Supper is commemorated by Christians especially on Maundy Thursday. The Last Supper provides the scriptural basis for the Eucharist, also known as "Holy Communion" or "The Lord's Supper"



lunes, 4 de abril de 2022

  




Federico Cantú 1907-1989
La Cuaresma (en latín: quadragesima ‘cuadragésimo día (antes de la Pascua)’) es el tiempo litúrgico del calendario cristiano destinado a la preparación espiritual de la fiesta de la Pascua. Se trata de seis semanas de purificación e iluminación interna,
celebrado en las Iglesias católicas, copta, ortodoxa, anglicana, incluyendo algunas evangélicas aunque con inicios y duraciones distintas.
A lo largo del tiempo de Cuaresma, los cristianos son llamados a reforzar su fe mediante diversos actos de penitencia y reflexión. La Cuaresma tiene seis domingos incluyendo el Domingo de Ramos, en cuyas lecturas los temas de la conversión, el pecado, la penitencia y el perdón son dominantes. Es, por excelencia, el tiempo de conversión y penitencia del año litúrgico. Por eso, en la misa católica no se canta el Gloria en los ritos iniciales (excepto el Jueves Santo, en la misa de la cena del Señor, con el que inicia la Pascua o en fiestas y solemnidades: La solemnidad de San José y la Anunciación siempre cae en Cuaresma), ni el Aleluya antes del evangelio.


Existen evidencias de la existencia de prácticas cuaresmales, en particular del ayuno como preparación de la Pascua, desde fines del siglo II y principios del siglo III. Desde el año 322 existen noticias de la Cuaresma en Oriente, mientras que en Roma se celebró con seguridad al menos desde 385.5​ En los primeros tiempos de la Iglesia, la duración de la Cuaresma variaba. Finalmente en el siglo IV se fijó su duración en 40 días, con inicio seis semanas antes del domingo de Pascua.6​ por tanto, un domingo llamado precisamente «domingo de cuadragésima».
En los siglos VI-VII cobró gran importancia el ayuno como práctica cuaresmal, presentándose un inconveniente: desde los orígenes nunca se ayunó en domingo por ser día de fiesta, la celebración del Día del Señor. Para respetar el domingo y, a la vez, tener cuarenta días efectivos de ayuno durante la Cuaresma, en el siglo VII, se agregaron cuatro días más antes del primer domingo, estableciendo los cuarenta días de ayuno, para imitar el ayuno de Cristo en el desierto. Eran exactamente cuarenta los días que van del Miércoles de Ceniza al Sábado Santo, sin contar los domingos.
Con la reforma litúrgica del Concilio Vaticano II se prefirió excluir del periodo cuaresmal los días del entonces llamado Triduo Sacro ya que no eran en realidad una conclusión de la Cuaresma sino ya una celebración de la Pascua entendida como el paso de la muerte a la vida (y no solo la resurrección) por lo que la Cuaresma, a pesar de no durar ya los 40 días medievales, termina el Jueves Santo después del oficio de Nona (Hora intermedia) que suele corresponder a las 3 de la tarde, con lo que las celebraciones de la Cena del Señor no forman parte de la Cuaresma, sino de la Pascua.





CYDT