Madona & child Federico Cantú
Curaduría Sacra Y Profana en la Colección Cantú Y de Teresa
Exposition Park
Federico Cantú Garza
1907-1989
Numeración en Publicación CYDT 7
Catalogo FC- O - CT 03
Autor Federico Cantú Garza 1907-1989
Colección Cantú Y de Teresa
Titulo de la Obra Descanso en la huida a Egipto 1928
Año 1929
Técnica Témpera sobre tela
Dimensiones 138x118
Dimensiones comp. 157x137
FCG Copyright © 1989-2026
fotografias Bo Art
CYDT©1989-2026
CYDT
cantuart@hotmail.com
Exposciones
Museo de Los Ángeles California 1929-30
Palacio de las Bellas Artes 1970
Palacio de las Bellas Artes 1986
Museo Franz Mayer 1991
Museo Nacional de Arte 1992
Museo Amparo 1993
Museo de Sinaloa 1997
Museo de Linares 2008
Museo Chávez Morado 2011
SPM 2017
Publicaciones
Federico Cantú-obras realizadas 1922-1948
– Salvador Toscano-Cardoza Y Aragón
Seis Décadas 1980
MUNAL- Art Deco 1992
Seis de décadas UNAM
Una Nueva Visión 1989
Cien Aniversario Federico Cantú 2007
Museo Chávez Morado 2011
Fue en 1921 a su larga estancia en Texas y con la premura de radicar en México, donde Loreley ( madre del artista joven) trabajaría con Gabriela Mistral y José Vasconcelos,
Y en ese momento cuando el joven Federico se inscribe en la Escuela de Pintura al Aire Libre de Coyoacán, dirigida por el maestro Alfredo Ramos Martínez. Es una época donde el muralismo empieza a ganar gran importancia. Los grandes maestros de la pintura acompañan las gestas heroicas, las costumbre y los tiempos de cambio a nuestra mexicanidad.
Paralelamente y con una visión del arte libre; Ramos Martinez, encabeza una serie de Escuelas de pintura y escultura, recordando la Escuela de Paris.
Recuerda Federico;
“El criterio y la orientación eran franca mente impresionistas. Del culto que rendíamos a Monet, Pizarro, Sisley, Seurat, Van Gogh, y por supuesto Cézanne, aprendí la limpieza del color y la más furiosa anti academia ”
El futuro de mi hijo - comentaba Loreley- Esta en Paris.
Cuando cumplí catorce años, sentí el ansia de París. Los libros de mi madre y las novelas románticas con teatro en la Ciudad Luz, me alucinaron; me sedujeron al grado de convertir en obsesión lo que en un momento fue embriaguez espiritual.
“Llegué a Francia a los 16 años, de chico es cuando uno cree más en las metas, recuerdo que ya instalado en Paris, fueron muy gentiles conmigo los viejos; Me enseñaron, además de las mañas de andar tras las mujeres y el alcohol, mucho del criterio de ellos. Amigos como José Decreeft, Mateo Hernández, Ginés Parra y por supuesto, don Alfonso Reyes, el cual me decía: “La única manera de ser provechosamente nacional consiste en ser generosamente universal”, y agregaba: “pues nunca la parte se entendió sin el todo”.
Durante una década en Montparnasse (1924-1934) Cantú convivió con los más grandes artistas de la época - todo ese grupo en torno a Picasso- y también con grandes intelectuales como Renato Leduc, Cardoza y Aragón, Alfonso Reyes, Moreno Villa, César Vallejo y Antonin Artaud, considerado como el “poeta maldito” y con el que cultivaría una gran amistad. El poeta frecuentaba el Atelier de Rue Delambre, situado en el epicentro del barrio bohemio, colindante a La Rotonde y Le Dôme en Montparnasse.
Por supuesto que en París —cuna de la vanguardia del arte— también estaban las galerías, los coleccionistas, los mecenas y modelos que visitaban diariamente los cafés, bares y bistrós de Montparnasse.
Ahí, a tan sólo unos pasos de su atelier en Rue Delambre, los grandes maestros frecuentaban los cafés; La Rotonda, Le Dome, Le Dingo, The Jockey, La Closerie des Lilas, ahí estaba una calle Rue Delambre- que salía del Carrefour Vavin, y no podía haber una mejor esquina en todo el barrio para vivir y trabajar, para emborracharse y enamorarse, ahí se instaló Federico Cantú ( 1924-1934) exactamente frente al atelier de su amigo Tsuguharu Foujita. Y porque no, recordando las palabras de Henry Miller ahora afirmaba:
“No tengo dinero, ni recursos, ni esperanza.
Soy el hombre más feliz de la vida. Hace un año, hace seis meses, pensaba que
era un artista. Ahora ya no pienso en ello; Ahora Soy”.
En un breve respiro de su estancia en Paris, Federico prepara su primer retrospectiva en el Museo de Los Ángeles California “Exposition Park” , en ese momento Ramos Martinez , recién terminaba una gran exposición en el mismo recinto , seguida la de Federico Cantú y ya en 1930 la exhibición de Jose Clemente Orozco.
Descanso en la huida a Egipto 1929
Esta obra de corte sacro, se hace acompañar de una Madona de 1928, que sumada a la obra de abril de 1929 titulada Homenaje a Lord Byron, forman lo que Cantú decidía llamar: “El tríptico de Lord Byron”
Quizá el elemento anecdótico mas trascedente seria que ; Mexico se habría sumido en la Guerra Cristera. Este hecho realmente situaba la temática de Cantú , por mucho equidistante , del movimiento plástico de la Escuela Mexicana de Pintura.
Madonas y Vírgenes:
Las Madonas y las Vírgenes son una constante en la obra de Cantú , el tema ya es tratado por él desde la época de la Escuela al Aire Libre de Coyoacán , sin embargo esa devoción por el arte sacro se va amalgamando poco a poco en la obra, al grado que en 1928 Cantú pinta su primer obra mural en Pasadena California donde incluye el pasaje del Cristo Negro, pero también y a manera de retablos pinta la obra Madona y Descanso en la Huida a Egipto donde la Virgen y el Niño son el elemento central , la serie de tintas incluidas en la “Carpeta Dorian” temáticas ya narran este laberinto bíblico.
Si bien existen algunas tintas y pinturas de caballete donde Federico, nos presenta sus primeros autorretratos , es en el lienzo de la Huida a Egipto donde decide colocarse como donante y a manera de Ex voto , incluye una leyenda dedicada a la Virgen .
Federico a parece junto con su hijo y su esposa, obra única donde se pinta unto con los dos.
Esta obra , fue publicada en diferentes crónicas dedicadas a la exposición , algunos recortes de periódico, sobrevivieron esta constante migración del artista y nos permiten ajustar y narrar la trayectoria de dichas obras que a partir del invierno de 1929 pasarían a formar parte de la Colección de Betty Bher, en Los Ángeles California.
Muchas décadas despues y ya entrados en los años 50s, el tríptico , fue recuperado por Cantú y colgado a manera de secuencia, permaneció en el comedor del artista durante las décadas posteriores, dichas obras y con el vaivén de la Susecion testamentaria pasaron a formar parte de nuestra colección de arte CYDT.
En 2026 a casi un siglo y con la idea de la restauración y cambio de marco, “La huida a Egipto” nos revela otros detalles, primeramente que el trasporte de la obra no se llevo a cabo con el cuidado necesario, simplemente se recorto la tela del bastidor original , mostrando con ello un faltante que se deja ver , tanto en detalles de las figuras como en el ex voto, perdiéndose en el dobles detalles que se ocultaban en la bagueta que limitaba el costado de la obra.
Esta primer retrospectiva de la obra de Federico en 1929, nos deja ver, el pensamiento y carácter que darán paso a la madurez del artista que en esa época recién cumplía los 22 años y se disponía a terminar un siclo en Paris que finalizara en 1934. Tambien es muestra de el cariño y la búsqueda de un artista por su obra temprana, que por fortuna , que ha mas de cien años, nuestra colección de Arte Cantú Y de Teresa, comparte el legado de Federico en nuevas exposiciones.
En hora buena por el Ulises de Cadereyta y su obra.
Adolfo Cantú
Primavera de 2026
Copyright © Todos los Derechos Reservados
Colección de Arte Cantú Y de Teresa
Copyright Federico Cantú ©
Archivo Fotográfico CYDT ©
La
Cuaresma 2026 comenzó el Miércoles de Ceniza, 18 de febrero, y finaliza
el Jueves Santo, 2 de abril, justo antes de que comience el Triduo
Pascual, dando paso a la Semana Santa. Es un período de preparación
espiritual
de 40 días para los cristianos, enfocado en la oración, el ayuno y la
limosna, preparándose para la Pascua.
Federico Cantú 1907-1989
Madona & child Coleccion de Arte Cantú Y de Teresa
Federico Cantú Garza 1907-1989
Madona 1928
Cantú Y de Teresa Collection.
LA California Angels Músicos
Las obras de arte como el buen vino , atesoran su valor , mismo que se acrecienta con su añejamiento. Paralelamente y mas aun cuando la pza. cumple una centuria, la botella o el lienzo pueden permanecer o trascender varias generaciones y eso aun las hace mas interesantes, Madona además de poder parte de la Hitoria de la Pintura Mexicana, es una obra que habrá sobrevivido al vaivén de su destino, pero que es lo que uno debe conocer de ella para degustarla plenamente, primero su linaje o paso por los museos atreves de los años , despues no esta de mas saber porque el Artista la adquirió despues de cuatro décadas y por supuesto la descripción iconográfica.
Asi fue la trama que surgió de la relación de Federico con su Madona & Child de 1928.
Federico iniciaba esta de cada de los 50s con la adquisición de los tres liensos que denomina
Como el tríptico de Lord Byron- incluyendo en el el tema de Madona 1928. En esta dinámica , Federico se da a la tare a de iniciar una serie de obras dedicadas al tema sacro , son ello surgen placas de grabado con temas bíblicos y entre ellos la imagen de la Madona & child o la Natividad.
Que mejor manera para recordar a Federico con estas obras trabajadas al buril en placa de cobre
e impresas en el tórculo del siglo XIX
Para la Colección de arte Cantú Y de Teresa , es todo un privilegio contar con la colección mas importante de obras dedicadas a este magnifico Maestro del Arte Universal, mimo que presentamos hoy dentro del proyecto dedicado al la Navidad del 2025-12-21
Adolfo Cantú
Albacea de la Susecion Testamentaria
Federico Cantú Garza Jáuregui
Teotlecos
Fondo de recuperación de Pintura Mural
a cargo de Cantú Y de Teresa Collection
Teotlecos – Fiestas y tradiciones
Federico Cantú
Dentro de la Exposición dedicada a los Tres Pioneros del Arte en Nuevo León
Surgió la idea de presentar obra Monumental y Mural y fue ahí donde la idea –En el tema dedicado a Federico Cantú- decidimos incorporar , proyectos murales y dos Murales que en si podríamos presumir inéditos , uno fue Akenatón - que ya habíamos presentado en la expo 2004 en Parque fundidora y el otro que por alguna razón no fue presentado fue “ Teotlecos “ de ahí mi insistencia en que le publico conociera por primera vez esta obra monumental . Curiosamente esta sala y este mural servirían para la serie de entrevistas dedicadas a esta expo. Dicho lo anterior nos encontramos como siempre con muchas preguntas y pocas respuestas porque a menuda en la obra de Cantú aparecen composiciones que requieren de cierto conocimiento para poder entender la y paralelamente surge el paralelismo que puede llevarnos a otras obras de épocas distantes .
Bibliografía
Federico Cantú
Seis décadas 1979- FC – Blackaller
Tres Pioneros del arte en NL – Cantú
Tres Pioneros NL
Pinacoteca & CYDT
Huehuetéotl (en náhuatl: huēhueh-teōtl, ‘dios-viejo’) es el nombre con el que se conoce genéricamente a la divinidad del fuego. Su culto fue uno de los más antiguos de Mesoamérica, como lo testifican las efigies encontradas en sitios tan antiguos como Cuicuilco y Monte Albán.
En la cultura teotihuacana se le representaba como un anciano arrugado,desdentado y encorvado. Sentado, Huehuetéotl llevaba un enorme brasero sobre sus espaldas. En otras culturas, el mismo brasero era la propia representación del dios. Se encuentran figuras que representan a Huehuetéotl en muchas culturas alrededor de México.
La Serpiente de Fuego (Xuihcóatl), el nahual de Xuihtecutli, es relacionado también con Huehuetéotl. Uno de sus símbolos era la cruz de los cuatro rumbos del universo o quincunce, que partían del centro donde él residía. Es primo de Quetzalcoatl es uno de los dioses olmecas.
A pesar de que Tezcaltlipoca se conoce como el creador del fuego, Huehuetéol es el patrono del fuego en la cultura Azteca. Tezcatlipoca es el primero en llegar a la fiesta del mes “Teotleco”
La Serpiente de Fuego (Xuihcóatl), el nahual de Xuihtecutli, es relacionado también con Huehuetéotl. Uno de sus símbolos era la cruz de los cuatro rumbos del universo o quincunce, que partían del centro donde él residía. Es primo de Quetzalcoatl es uno de los dioses olmecas.
A pesar de que Tezcaltlipoca se conoce como el creador del fuego, Huehuetéol es el patrono del fuego en la cultura Azteca. Tezcatlipoca es el primero en llegar a la fiesta del mes “Teotleco”
La Serpiente de Fuego (Xuihcóatl), el nahual de Xuihtecutli, es relacionado también con Huehuetéotl. Uno de sus símbolos era la cruz de los cuatro rumbos del universo o quincunce, que partían del centro donde él residía. Es primo de Quetzalcoatl es uno de los dioses olmecas.
Huehuetéotl es un dios viejo cargado de años que soporta sobre su cabeza un enorme brasero en la cultura teotihuacana. Huehuetéotl además tiene muchas arrugas y pocos dientes. En otras culturas se le representa solamente con el brasero. Incluso en algunas urnas Zapotecas se encuentra representado el dios como un brasero.
Se cree que la figura más antigua de Huehuetéotl encontrada corresponde a la cultura de Ticomán, una cultura probablemente contemporánea a Cuicuilco que vivía a orillas del lago de Texcoco. También a la cultura de Cuicuilco se le atribuye el culto a Huehuetéotl.
La relación entre el dios del fuego y Xuihcóatl es compleja. El nahual propio de Xuihtecutli es Xuihcóatl, la serpiente de fuego con un cuerno en la nariz decorado con siete estrellas. Se dice que Huehuetéotl utilizaba a Xuihcóatl como su disfraz. También se dice en otras fuentes que Huehuetéotl y Xuihtecutli son diferentes nombres para el mismo dios. En La piedra del sol, también conocida como Calendario azteca, existen dos de estas serpientes de fuego que transportan al sol en su camino por el cielo. Por esto también, los dioses Tezcatlipoca y Huitzilopochtli, los opuestos o día y noche, son dioses del fuego también y utilizan el disfraz o nahual propio de Xuihcóatl.
El fuego estableció un elemento deificado que tuvo un sitio privilegiado en la cosmovisión mexica, porque su presencia destaca como motivo central en sus mitos y ritos. El fuego para los mexicas fue el símbolo del ciclo de cincuenta y dos años. Por eso, el hecho de encenderlo constituyó un acto ritual que repetía la cosmogonía y representaba la renovación de la vida; en consecuencia, el fuego fue considerado el regenerador del mundo. De igual manera, purificaba y atribuía de forma sagrada a tiempos y espacios, sobre todo cuando se restauraba ritualmente la vida social al inicio de cada ciclo.
En la cosmovisión mexica el dios del fuego estuvo presente en los tres sectores verticales del cosmos y en las cuatro direcciones del plano terrestre. En el cielo, el dios del fuego fue identificado con el sol. La analogía del fuego con el astro rey hizo equiparables los conceptos de cocción y maduración, funciones que estas dos entidades sagradas realizaban respectivamente. Por otro lado, algunas de sus advocaciones se referían al inframundo, por lo que éstas se relacionaban con la muerte. En ese sector su acción fertilizadora y transformadora traía como consecuencia la liberación de las plantas del mundo muerto para propiciar su resurgimiento.
Chicomecóatl (del náhuatl: Chicomekoatl ‘siete serpiente’‘chikome, siete; koatl, serpiente’) era la diosa mexica de la subsistencia, en especial del maíz, principal patrona de la vegetación y, por extensión, diosa también de la fertilidad, también llamada Xilonen (‘la peluda’). En la mitología nahua de la Huasteca se le conoce con el nombre de Chicomexóchitl (del náhuatl: Chikomexochitl ‘Siete flor’‘chikome, siete; xochitl, flor’).
Esta deidad era la parte femenina de Cintéotl. Se la podía llamar también Xilonen, refiriéndose a las barbas del maíz en vaina, se la consideraba «joven madre del jilote [maíz tierno]», así era protectora de una de las fases del ciclo del maíz. Xilonen también podía ser llamada Centeocíhatl y se encontraba casada con Tezcatlipoca. Otra forma asociada a Chicomecoatl es Ilamatecuhtli (‘anciana dignataria’, ‘ama anciana’), la mazorca madura, cubierta por hojas arrugadas y amarillentas.
El culto a Chicomecóatl, sobre todo durante el periodo cultural medio, se centraba en el mes huei tozoztli (‘del ayuno prolongado’) que se sitúa en septiembre. Entonces los altares de las casas eran adornados con plantas de maíz y en los templos se bendecían sus semillas, mientras le era ofrecida en sacrificio una joven decapitada que representaba a la diosa, cuya sangre se vertía sobre una estatua de Chicomecóatl, mientras que, con su piel, una vez desollada, se vestía un sacerdote. Por otra parte, Xilonen también recibía sacrificios humanos el 24 de junio para conseguir una cosecha abundante.
Enero 2024-01-02
Adolfo Cantú
Colección de Arte CYDT